Para poder conseguir este objetivo tan ambicioso de una forma eficiente va a necesitarse un uso combinado de diversas tecnologías fijas, terrestres y satelitales. Cada una de ellas cumplirá su función, pero no de manera aislada, sino integrada con las otras y combinándose con ellas para dar la respuesta más adecuada a los requisitos de cobertura y capacidad de esta nueva tecnología en cada momento y circunstancia. La infraestructura 5G ha de ser, pues, un ecosistema ordenado: una red de redes conformada por capas complementarias basadas en las fortalezas de cada tecnología.
El satélite está llamado a jugar un papel esencial en diversos casos de uso de tecnología 5G ofreciendo a estas redes unas características clave para impulsar su rápida implantación. Así, su cobertura global permite proporcionar servicios de alta capacidad en cualquier punto de la Tierra, por remoto que sea; su robustez garantiza a sus usuarios una conectividad resistente incluso a desastres naturales, tanto si se mantienen estáticos como si viajan a bordo de un medio de locomoción; y facilitan la distribución de datos o contenidos audiovisuales a muchos usuarios al mismo tiempo de forma muy eficiente. Además, su instalación es muy rápida y no precisa de obra civil, por lo que facilita la extensión de la red 5G a las zonas más complicadas o distantes en mucho menos tiempo.

Algunos casos de uso donde el satélite puede contribuir en la creación de redes 5G:
- Extender su cobertura en áreas rurales o lejanas.
- Garantizar la conectividad de pasajeros a bordo de aviones, embarcaciones o vehículos terrestres. El satélite es el medio más eficiente para aplicaciones multicast, como la distribución masiva de actualizaciones de software.
- Favorecer el desarrollo de soluciones de Edge Computing mediante la distribución broadcast de datos hacia los nodos de la red, o incluso al propio terminal de usuario.
- Establecer enlaces troncales en las redes móviles para conectar estaciones base remotas 5G.
- Actuar como complemento de redes terrestres para evitar su congestión o garantizar la continuidad en situaciones de emergencia.
- Conectar objetos de forma global y en áreas aisladas mediante soluciones IoT vía satélite.
- Implementar aplicaciones de logística con una mayor cobertura y fiabilidad para servicios de e-call, seguimiento de vehículos, telemetría y gestión de la carga.
Desde HISPASAT trabajamos para que el satélite tenga un papel destacado a la hora de garantizar que la tecnología 5G llegue a cualquier punto del planeta y esté a disposición de los usuarios con independencia de su ubicación geográfica y del despliegue de infraestructura terrestre. Por eso nos hemos sumado al grupo 3GPP [VID1][VID2]
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