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04 abril 2025
1. Incremento del ritmo de lanzamientos en órbita baja (LEO)
Con una proyección global de más de 50.000 satélites previstos para operar en LEO al final de la década este año, seguiremos observando despliegue masivo de estas costelaciones. Este fuerte crecimiento de los lanzamientos viene marcado por la bajada de los costes de lanzamiento y por la habilitación de nuevos casos de uso de la tecnología espacial.
Además, en esta ocasión, el Satellite 2025 contaba con una novedad que llega desde Europa: la puesta en marcha de IRIS2 tras el acuerdo firmado con la Comisión Europea a finales de 2024. Este nuevo programa emblemático europeo fortalecerá la resiliencia de los Estados de la Unión en comunicaciones seguras.
2. Conexión directa a dispositivos (D2D)
Sin duda, uno de los grandes temas de Satellite 2025 ha sido La tecnología D2D, que permite el establecimiento de comunicaciones directas entre satélites y smartphones u otros dispositivos. A pesar de que aún cuenta con numerosos desafíos tecnológicos y regulatorios, la industria móvil terrestre ve el satélite como un servicio disruptivo que permitiría una cobertura global. De hecho, es uno de los temas que acapara mayor foco en el 3GPP, órgano internacional dedicado a la estandarización de redes móviles en el que participa Hispasat.
3. Misiones lunares y el retorno a la luna
Con el programa Artemis de NASA y otras iniciativas internacionales, el interés por el retorno a la luna sigue siendo uno de los principales temas en el sector. Desde misiones comerciales hasta el lanzamiento previsto de Artemis 2, el interés en utilizar recursos como el hielo lunar para apoyar futuras misiones marcará un nuevo capítulo en la exploración espacial. Desde Hispasat continuará trabajándose en Moonlight, el proyecto europeo para dotar a las futuras misiones de exploración lunar de una infraestructura satelital que garantice sus necesidades de conectividad.
4. Inteligencia artificial
La Inteligencia Artificial está generando una disrupción en otros sectores de la economía. A pesar de que la operación de sistemas por satélite exige unos niveles de seguridad que podría dificultar la adopción de este tipo de tecnologías, la IA puede jugar un papel en el futuro en campos como la optimización de la provisión de servicio, el tratamiento de imágenes de satélites o incluso, en un futuro más lejano, la operación y control de satélites. Durante el Satellite 2025 hemos podido observar los primeros desarrollos comerciales de soluciones de IA para el sector, así como el gran interés generado por esta tecnología.
5. El auge de las comunicaciones láser
Las comunicaciones láser están posicionadas como una tecnología clave para aumentar la velocidad y la seguridad en las comunicaciones espaciales. Además, este 2025 se prevén avances significativos tanto en aplicaciones comerciales como militares, consolidando esta tecnología como un estándar en la industria.
6. Nuevos actores en el escenario espacial y el rol de China
Cada vez más países están desarrollando programas espaciales propios, buscando un lugar en las mesas de negociación internacionales. En 2025, la cooperación global y la regulación señalada en el primer punto será crucial para el desarrollo sostenible del espacio, mientras que la competencia fomentará una mayor innovación en el sector. Asimismo, se estima que China siga aumentando su posición de relevancia en el ámbito espacial en 2025, posicionándose como un competidor clave en el sector. Sus avances en tecnología satelital y misiones lunares están marcando un nuevo estándar en la carrera espacial global.
7. Política espacial y cambios regulatorios
La política jugará un papel clave en el sector espacial en 2025. El cambio de Gobierno en Estados Unidos podría impulsar cambios significativos en su regulación y en la financiación de sus proyectos espaciales. Mientras, el nuevo comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, tiene como uno de sus principales objetivos, además de lanzar programas ambiciosos en espacio con mayor financiación, la aprobación de una ley europea de espacio. Esta normativa ha de establecer reglas de juego comunes para las actividades espaciales de los Estados miembros de la Unión Europea.
8. Órbitas muy bajas (VLEO) y la lucha contra los desechos espaciales
Las VLEO, con altitudes de 250 a 350 km, ofrecen ventajas como la eliminación natural de desechos espaciales y una mayor precisión en la observación terrestre. En 2025, la investigación y los desarrollos tecnológicos en este régimen orbital se acelerarán.
En un contexto geopolítico complejo en el que, como hemos expuesto anteriormente, el número de objetos lanzados al espacio está creciendo de forma exponencial, la monitorización de activos en el espacio y potenciales amenazas, conocido como Space Situational Awareness, es una capacidad de creciente interés. En ese sentido, tanto Europa como otros actores están desarrollando sistemas, tanto en tierra como con componente espacial, para la monitorización del espacio.
Además, siguen avanzando programas que buscan impulsar el desarrollo de sistemas satelitales que prestan servicios a otros satélites ya en órbita, conocidos como In-Orbit Services (ISOS). Este aspecto puede habilitar servicios como la extensión de vida en órbita o incluso el desarrollo de misiones modulares ensambladas en órbita E.
Aunque empiece a sonar repetitivo respecto a lo dicho en años anteriores, 2025 volverá a ser un año decisivo para el sector satelital. Los continuos avances tecnológicos, el agitado escenario geopolítico y los movimientos corporativos están provocando una inédita efervescencia en este ámbito.
Desde Hispasat, estamos involucrados en los grandes proyectos de futuro del sector mientas seguimos comprometidos con orientar nuestros esfuerzos al desarrollo de nuestra sociedad y la universalización del acceso a la conectividad.
03 abril 2025
Los satélites tienen la capacidad de llevar servicios esenciales a la ciudadanía sin importar la ubicación, las condiciones orográficas del terreno o la densidad de población. Por eso, facilitar el despliegue satelital aligerando la carga regulatoria favorece, por ejemplo, el abordaje de la brecha digital por medio del servicio satelital de banda ancha, capaz de llevar conectividad al 100% de la población.